Tía Vicenta, uno de los personajes más reconocidos del humor gráfico argentino, volvió a instalarse en la vía pública porteña con su característica sonrisa, informó la Fundación Landrú. La figura, nacida del lápiz de Landrú en 1957, forma parte del Paseo de la Historieta desde 2015, cuando fue convertida en escultura.
Tras años a la intemperie, miles de fotos con visitantes y el desgaste propio del paso del tiempo, la obra fue recientemente restaurada por el Gobierno de la Ciudad. La intervención permitió recuperar detalles y garantizar su conservación.
Además, la escultura cambió de ubicación y hoy se encuentra en el casco histórico de Monserrat, sobre la calle Balcarce 677, casi esquina Chile. El nuevo emplazamiento la sitúa a pocos metros de otros íconos del circuito, como Mafalda, lo que refuerza el atractivo cultural y turístico de la zona.
Con su gesto amable y su impronta inconfundible, Tía Vicenta vuelve a ser protagonista del espacio público porteño, siempre lista para una nueva foto.
El Paseo de la Historieta es un circuito turístico y cultural a cielo abierto que recorre distintos puntos de la ciudad con esculturas de personajes emblemáticos del cómic nacional. Fue inaugurado en 2012 en el barrio de San Telmo y alrededores con el objetivo de homenajear a los grandes autores y figuras de la historieta argentina, y con el tiempo se expandió hacia otras zonas del casco histórico.
El recorrido incluye obras que representan a personajes muy populares, como Mafalda —uno de los puntos más fotografiados—, Clemente, Isidoro Cañones, Susanita, Gaturro, Don Fulgencio y Larguirucho, entre otros. Cada escultura está emplazada en el espacio público y permite una interacción directa con vecinos y turistas, que suelen detenerse para tomar fotografías o completar el circuito.
En ese marco, la incorporación de Tía Vicenta en 2015 sumó una figura clave del humor político y social argentino al paseo. Su reciente restauración y traslado refuerzan la vigencia del circuito como atractivo cultural y como una forma de mantener viva la memoria de la historieta nacional en las calles de la ciudad.


