La restauración del Plaza Hotel Buenos Aires, el edificio inaugurado en 1909 frente a plaza San Martín, dejó al descubierto un hallazgo que los propios especialistas no anticipaban: un mural monumental de Jorge Soto Acebal, realizado sobre hojas de oro de 22 quilates, que había permanecido tapado durante décadas bajo capas sucesivas de pintura y enduido.
La obra ocupa el salón principal del hotel y mide más de 11 metros de ancho por 7 de alto. La técnica es poco habitual para piezas de esa escala: la pintura fue aplicada sobre una base de yeso cubierta con bol amarillo y láminas de oro, lo que le confiere un efecto metálico que, según el equipo de restauración, se conserva en gran parte intacto pese al paso del tiempo y la humedad acumulada.
Los trabajos están a cargo de la restauradora Cristina Lancellotti, formada en la Universidad del Arte de Florencia, con antecedentes en obras como la Parroquia Notre Dame de Buenos Aires. Su equipo trabaja a microescala, con micro pinceles y herramientas de precisión, interviniendo solo las zonas deterioradas para no comprometer el material original. Las hojas de oro, de un grosor extremo, requieren condiciones especiales: el movimiento del aire puede desplazarlas.
Un encargo de los Tornquist en tiempos de crisis
El mural se incorporó al hotel durante una remodelación de los años 30. Ante la crisis económica de aquella década, los herederos de Ernesto Tornquist —el industrial y banquero que impulsó el Plaza con la mirada puesta en el Centenario de 1910— decidieron renovar por completo los interiores del edificio. El encargo a Soto Acebal formó parte de esa transformación.
La escena despliega motivos gauchescos: un alto de carreta al pie de un árbol, un asado, guitarras y mujeres en danza. Soto Acebal pertenecía a la misma generación de muralistas que Juan Carlos Castagnino, Antonio Berni, Lino Enea Spilimbergo y Demetrio Urruchúa, aunque con algunos años de ventaja sobre ellos. Ocupó la dirección de la Comisión Nacional de Bellas Artes —organismo que tuvo un rol central en la construcción de la sede actual del Museo Nacional de Bellas Artes— y presidió la Academia Nacional de Bellas Artes, institución que también conserva una obra suya.
Restauración y nueva construcción
El Plaza Hotel fue adquirido en 2013 por el Grupo Alvear, propietario además del Hotel Alvear Palace y con antecedentes en proyectos como las Galerías Pacífico y el Llao Llao en Bariloche. Desde entonces avanza una intervención que combina la recuperación del edificio histórico —fachadas, mansardas, bay windows originales, carpinterías— con la construcción de una nueva torre sobre la calle San Martín.
El proyecto, en el que trabajan más de 160 obreros entre el sector histórico y la obra nueva, fue extendido. Según informó Andrés Kalwill, director de nuevos desarrollos del grupo, la finalización se estima para fines de 2028 o principios de 2029.
El mural pasará a ser el eje central de uno de los salones principales del hotel una vez que concluya la restauración.


