La editorial Gourmet Musical lanzó al mercado “Días de pescado: Spinetta, la psicodelia y el rock pesado”, el último libro del periodista y escritor Nicolás Igarzábal, que propone una profunda reconstrucción de la historia de Pescado Rabioso, la emblemática banda liderada por Luis Alberto Spinetta. La obra recorre con detalle la breve pero intensa vida del grupo y su impacto en el desarrollo del rock argentino, combinando investigación, testimonios y material inédito.
Pescado Rabioso fue una banda de rock psicodélico, blues y rock pesado formada en Buenos Aires a principios de la década de 1970, surgida tras la separación de Almendra, la primera y fundamental banda de Spinetta. Inicialmente conformado como trío con Luis Alberto Spinetta en guitarra y voz, Black Amaya en batería y Osvaldo “Bocón” Frascino en bajo, el grupo debutó en vivo el 5 de mayo de 1972 en el cine teatro Metro, poco después de presentarse ante la prensa sin un nombre definido, apenas antes de bautizarse oficialmente como Pescado Rabioso.
La primera formación registró su disco debut Desatormentándonos en 1972, producido en los estudios Phonalex, donde David Lebón reemplazó a Frascino y se incorporó Carlos Cutaia en teclados en la parte final de las sesiones. Este álbum contiene temas fundamentales que muestran el estilo singular de la banda, caracterizado por la fusión de sonidos pesados, psicodélicos y letras poéticas.
El grupo se consolidó como una presencia potente en la escena local y participó de eventos emblemáticos de la época, como la película Hasta que se ponga el sol (1972), un registro del auge del rock argentino. Pescado Rabioso también grabó un segundo álbum, Pescado 2 (1973), un disco doble que expandió el repertorio con composiciones de gran ambición musical. En este trabajo, la banda contó con la formación clásica que incluye a Spinetta, Cutaia, Black Amaya y Lebón, y contiene canciones consideradas hitos, como “Hola, pequeño ser”, integrada dentro de los mejores discos del rock nacional según diversas selecciones especializadas.
Aunque el grupo lanzó también Artaud ese mismo año, por motivos contractuales fue acreditado a Pescado Rabioso, el álbum es en realidad un trabajo solista de Spinetta, con colaboraciones de músicos como Rodolfo García y Emilio del Guercio, y es considerado por críticos y seguidores como una obra maestra no solo de la banda sino del rock argentino en general.
La vida de Pescado Rabioso fue breve: tras intensas y complejas sesiones de grabación y algunas tensiones internas, la banda se disolvió en 1973, y Spinetta continuó su camino artístico con otros proyectos como Invisible. A pesar de su corta duración, su impacto fue profundo; la banda sigue siendo valorada como una pieza clave de la historia musical del país, y sus discos son referencia obligada para entender la evolución del rock nacional en los años setenta.
En “Días de pescado”, Igarzábal —autor de otros títulos centrados en la música argentina como Cemento, el semillero del rock y Más o menos bien: el indie argentino en el rock post-Cromañón— reconstruye este recorrido a través de entrevistas exclusivas con músicos y allegados, diarios de época, fotografías inéditas y un minucioso trabajo de contexto histórico. El libro no solo repasa la música y los discos, sino que también sitúa a Pescado Rabioso en el marco político y cultural de un país en convulsión, con tensiones sociales y cambios profundos que marcaron a toda una generación.
Igarzábal, nacido en Buenos Aires en 1985, combina en su obra formación periodística, experiencia como crítico y una clara pasión por la música. Colabora actualmente con medios como Viva y Clarín Espectáculos, dicta clases universitarias y desarrolla contenidos audiovisuales que amplían su trabajo editorial más allá de las páginas impresas.
Con la publicación de “Días de pescado”, Gourmet Musical aporta una pieza fundamental para quienes desean comprender no solo a Pescado Rabioso, sino también la evolución del rock argentino desde una mirada profunda, crítica y rica en voces que vivieron de cerca esa revolución creativa que sigue inspirando a músicos y oyentes décadas después.


