Un proyecto de declaración presentado en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires propone declarar de Interés Cultural la muestra “Mafalda Inmersiva”, una experiencia interactiva basada en la obra de Joaquín Salvador Lavado, “Quino”, que tendrá su estreno mundial en el Centro Cultural Recoleta a partir de octubre de 2026.
La iniciativa, impulsada por el legislador Matías López y acompañada por un grupo de coautores, busca reconocer institucionalmente una propuesta cultural que combinará tecnología inmersiva con el universo de uno de los personajes más emblemáticos de la historieta argentina.
Según los fundamentos del proyecto, la muestra ofrecerá un recorrido multisensorial de aproximadamente 60 minutos a través de 15 salas temáticas distribuidas en una superficie de 1.300 metros cuadrados. La experiencia incluirá recursos como video mapping sobre escenografías tridimensionales, proyecciones de 360 grados con sonido envolvente, realidad virtual multiusuario, pantallas táctiles interactivas y animaciones desarrolladas a partir de los dibujos originales de Quino.
Los autores de la iniciativa destacan que se trata del único proyecto oficial autorizado por la familia Lavado, heredera del legado del historietista, lo que garantiza una propuesta fiel a la esencia de la obra y a su identidad porteña.
En los fundamentos también se remarca el valor simbólico de que el estreno mundial tenga lugar en Buenos Aires, ciudad donde Quino creó y publicó las tiras de Mafalda y donde transcurre la historia del personaje. Tras su presentación en la capital argentina, está prevista una gira internacional que incluirá ciudades como Madrid, París y Roma.
La producción está a cargo de la empresa argentina New Sock S.A., bajo la dirección general de Damián Kirzner, y demandó más de tres años de desarrollo. El proyecto ya recibió el reconocimiento “Orillas Nuevas”, otorgado por el Institut Français d’Argentine y la Embajada de Francia.
Los impulsores sostienen que la declaración de Interés Cultural permitirá reconocer una iniciativa que contribuye a difundir el patrimonio cultural argentino, fortalece la proyección internacional de Buenos Aires como capital cultural y puede generar un impacto positivo en la actividad turística y económica de la Ciudad.
El proyecto lleva la firma del legislador Matías López y cuenta con el acompañamiento de legisladores de distintos bloques.


