El café atraviesa una transformación en sus formas de consumo y comienza a consolidarse como ingrediente en la coctelería. Tradicionalmente asociado al desayuno o a la sobremesa, hoy también aparece en bares, afters y reuniones sociales como base para cócteles y bebidas sin alcohol. 
Según datos de consumo relevados en Argentina, el 45% de los momentos de bebida registrados durante el día incluyen café, con preferencias repartidas entre quienes lo consumen solo y quienes lo eligen con leche. En paralelo, la bebida empezó a trasladarse del ámbito doméstico a nuevas experiencias gastronómicas vinculadas con la coctelería. 
Especialistas del sector señalan que la incorporación del café en la barra no es nueva, pero en los últimos años comenzó a consolidarse como tendencia. “Hace 15 años los cócteles con café eran raros y sorprendían. Hoy el público los busca y los celebra cuando aparecen en la carta”, explica la bartender Mona Gallosi, referente de la coctelería argentina. 
De propuesta de nicho a fenómeno entre jóvenes
Aunque la coctelería de autor suele asociarse a circuitos especializados, el café logró expandirse hacia preparaciones más populares. Bebidas como el café tonic, los mocktails y el clásico Espresso Martini contribuyeron a ampliar su presencia en bares y eventos.
De acuerdo con bartenders y especialistas, el interés también crece entre consumidores jóvenes. El rango de entre 20 y 35 años aparece como uno de los más receptivos a estas propuestas, que suelen incorporarse a encuentros sociales, previas o reuniones informales. 
Uno de los factores que impulsa esta tendencia es la versatilidad del café como ingrediente. Su variedad de perfiles sensoriales —con notas cítricas, amaderadas, tostadas o frutales según el origen del grano— permite integrarlo a distintas combinaciones y estilos de cócteles.
Tres claves para preparar cócteles con café
Para quienes quieran experimentar con este tipo de bebidas, los especialistas recomiendan tres aspectos básicos:
• Usar café recién preparado, para conservar aroma y textura.
• Identificar las notas de cata del café, como perfiles cítricos, tostados o amaderados, para definir los complementos.
• Elegir ingredientes de calidad, como jugos frescos o bebidas con burbujas finas que acompañen la mezcla. 
La combinación entre café y coctelería refleja un cambio en los hábitos de consumo y abre nuevas posibilidades para reinterpretar una de las bebidas más populares del mundo en contextos sociales y gastronómicos.


