El artista plástico esloveno-argentino Marjan Grum recibirá el próximo miércoles 23 de septiembre la distinción de Personalidad Destacada de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el ámbito de las artes plásticas y la cultura, en reconocimiento a una trayectoria de más de cinco décadas y a su aporte a la identidad cultural de La Boca.
El homenaje se realizará a las 17 en el Salón Jauretche del Palacio Legislativo porteño, ubicado en Perú 160. El ingreso será con DNI, por orden de llegada y sin inscripción previa, indicó Alerta Cultural de La Boca.
La distinción fue impulsada mediante el expediente 1550-D-2026, presentado por la legisladora Bárbara Rossen, y busca reconocer la extensa labor desarrollada por Grum como artista plástico, escultor y referente cultural del barrio.
Su obra se encuentra estrechamente vinculada con el trabajo sobre hierro y acero. A lo largo de su trayectoria, Grum desarrolló una particular manera de transformar materiales industriales y elementos descartados mediante el uso del soplete y el martillo. En sus esculturas, el metal conserva las marcas del fuego, las texturas rugosas y las oxidaciones, como parte de una concepción artística que prioriza la expresión de la materia por sobre el acabado.
La relación entre el peso y el vacío constituye otro de los rasgos característicos de sus piezas. Las estructuras de hierro adquieren movimiento a través de los espacios que las atraviesan y permiten representar escenas y personajes vinculados con la cultura popular, entre ellos músicos, guitarristas, gauchos y figuras como Don Quijote.
Por esta particular concepción de su oficio, Grum es definido en los fundamentos del proyecto como un “artista-obrero” y “filósofo de la materia”, en referencia a una producción basada en el trabajo manual y en la transformación de materiales de uso industrial.
Un museo que es parte de la identidad de La Boca
Además de su producción artística, uno de los aspectos centrales del reconocimiento está relacionado con el espacio donde Grum desarrolló buena parte de su obra: el Museo Conventillo-Galería de Arte, ubicado en Garibaldi 1429, en el entorno de Caminito.
El edificio tiene su origen en un conventillo característico de La Boca de fines del siglo XIX. Hacia 1987 se encontraba en un estado de deterioro casi irreversible, pero los artistas plásticos Marjan Grum y Beatriz Corvalán emprendieron su recuperación y reciclaje para convertirlo en un espacio destinado a actividades culturales.
Con el tiempo, el lugar se transformó en un ámbito de exposición de pinturas y esculturas visitado por vecinos, turistas y grupos escolares. También albergó proyecciones, charlas, conferencias, concursos de manchas y propuestas teatrales.
La importancia del espacio fue reconocida institucionalmente antes de la distinción que recibirá ahora Grum. En 2003, el Museo Conventillo-Galería de Arte fue declarado Sitio de Interés Cultural de la Ciudad, de acuerdo con la información de la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural. La declaración se realizó en el marco de la Ordenanza 48.475/1994 y la placa colocada en el lugar lo identifica como un “referente de la identidad barrial”.
El reconocimiento patrimonial puso en valor tanto las características históricas del inmueble como la tarea de recuperación realizada por Grum y Corvalán. Se trata de una construcción vinculada con la arquitectura tradicional de los conventillos boquenses, convertida en un espacio cultural que durante décadas mantuvo actividades artísticas abiertas a la comunidad.
En los fundamentos de la nueva distinción también se destaca la importancia de preservar este vínculo entre el artista y el barrio. El museo no funciona solamente como un espacio donde se exhiben obras: forma parte de la propia historia artística y cultural de Grum y de su manera de entender la creación.
Hierro, memoria e identidad
La producción de Grum está marcada por una fuerte relación con los materiales industriales. El artista trabaja principalmente con hierro y acero, recuperando piezas y descartes que luego transforma mediante el fuego y el trabajo manual.
En ese proceso, las marcas de la soldadura, las texturas y las huellas de la acción térmica no son ocultadas sino incorporadas a las obras. El vacío también adquiere un papel central: permite generar movimiento y expresividad en estructuras construidas con materiales de gran peso.
Esa estética aparece integrada al espacio del Museo Conventillo, donde las esculturas conviven con pinturas, instalaciones y con la propia arquitectura del antiguo inmueble.
El proyecto presentado en la Legislatura plantea además una lectura simbólica de su utilización del hierro. La dureza y resistencia del material aparecen asociadas a una historia personal atravesada por la migración y a la construcción de una nueva identidad en Buenos Aires.
De Eslovenia a La Boca
Grum llegó a la Argentina en 1949, procedente de Eslovenia, y se dedicó al estudio de las bellas artes. Su recorrido artístico fue principalmente autodidacta y con el paso de las décadas construyó una obra en la que confluyen sus raíces europeas con elementos de la cultura argentina.
En sus trabajos aparecen referencias al tango, los gauchos y personajes como Don Quijote, junto con una mirada vinculada con sus orígenes eslovenos. Esa combinación convirtió a su producción en un punto de encuentro entre ambas tradiciones culturales.
Su trayectoria también recibió un reconocimiento en Eslovenia. En junio de 2025 obtuvo el Premio Ehrlich, una distinción que puso nuevamente en valor su aporte a la preservación y difusión de la herencia eslovena en la diáspora.
El reconocimiento internacional se suma así a una serie de distinciones vinculadas con su recorrido artístico y cultural. En Buenos Aires, el antecedente más significativo es la declaración del Museo Conventillo como Sitio de Interés Cultural en 2003, que destacó su condición de referente de la identidad barrial.
Ahora, más de dos décadas después de aquella declaración y tras más de cinco décadas de trayectoria artística, la Ciudad volverá a reconocer a Marjan Grum. Esta vez, la distinción pondrá el foco directamente en su figura, en su producción escultórica y en el papel que desempeñó en la preservación y difusión de la cultura de La Boca.


